jueves, 20 de agosto de 2009

Las luces


A ver. Primero, esto no es nostalgia. Lo que muestra desapareció de una forma tan rotunda que es como si nunca hubiera existido. Pertenece a un universo paralelo. Todo lo que queda son representaciones físicas, fotos y souvenirs, que disparan un recuerdo potente que se disuelve rápidamente, como el recuerdo de un sueño. Es que el clima que evocan es completamente inviable. El andamiaje que lo sostiene, el universo que le da sentido, es tan inexistente como el de los sueños. Definitivamente no es nostalgia.

Pero por eso mismo, por ser completamente incompatibles con la realidad, cuando estás bajo su efecto son lo único en lo que podes pensar. Desplazan todo lo demás, y se convierten en la realidad... por el breve lapso que logran mantenerse. Otra vez igual que los sueños. No sé como se llama.

Ahora. Este video me impresionó. Esas fotos... El director del video, Aleksei Terejov, pidió que le mandaran fotos en un programa de radio, y recibió varios miles de las que eligió el puñado que se ve. Y resulta que yo tengo fotos que se parecen demasiado a esas. Estoy yo con una PPSh de juguete colgada, mi hermana con una corona, yo con las orejas de conejo en la fiesta del jardín, la barra de amigos trepados a los juegos... No puedo explicar qué parecidas son, sin mostrarlas (pero no lo voy a hacer, pongo una cualquiera en la que no aparezco). Si hasta tengo esa misma radio, una "Okean 209". La del pibe sin camiseta.


¿Y la canción? Es una canción de Año Nuevo, del grupo "Lyapis Trubetskoi", de Minsk. Y su compositor, Serguey Mijalok, la explica así:
He notado que cuanto más envejece uno, tanto más al ver los adornos de arboles navideños, las guirnaldas, el trajín de antes de las fiestas, en vez de alegría y felicidad se viene como una tristeza. Los ojos se llenan de lágrimas, y el mundo se convierte en lucecitas. Alrededor hay fuegos artificiales, y vos lo que queres es llorar. Pero sos un alegre hombrecito de nieve y tenes que entretener a todos.

martes, 18 de agosto de 2009

El recurso del bache



Sin fechas, calculo que entre 1995 y 2002. Un día de estos vuelvo a intentar dibujar, esta vez con éxito, y se les van a caer las medias a todos. Un día de estos.

sábado, 15 de agosto de 2009

Intourist



Resulta que David Bowie se tomó el tren de Pekín a Moscú en 1973. El Transiberiano, que le dicen.

martes, 14 de julio de 2009

Alguien tendría que hacerlo.

Camisetas con la inscripción "Yo pensé que esto era una banda de rock".

domingo, 21 de junio de 2009

Kafka ilustrado

Franz Kafka, Diógenes, de De Parábolas y Paradojas.

domingo, 14 de junio de 2009

Por lo visto, no hay otros Mayakovski



Tema
Soy poeta. Por eso presento interés. De eso escribo. De lo demás, solamente si ha cuajado en palabras.

Composición de la familia
Padre: Vladimir Konstantinovich (inspector forestal de Bagdadí), falleció en 1906
Madre: Alexandra Alexéevna.
Hermanas:
a) Liudmila
b) Olga
Por lo visto, no hay otros Mayakovski.

Lo excepcional
Siete años. El padre empezó a llevarme en los viajes de inspección a caballo. Un puerto en la montaña. Es de noche. Nos envuelve la niebla. No se ve ni al padre. Un sendero estrechísimo. El padre, por lo visto, tiró con la manga de una rama de escaramujo. Con el impulso la rama clavó sus espinas en mis mejillas. Chillando bajito, me saqué los pinchos. Desparecieron inmediatamente la niebla y el dolor. Por debajo de la niebla, a nuestros pies brillaba más que el cielo. Era la electricidad. La fábrica de remaches del príncipe Nakashidze. Después de la electricidad la naturaleza dejó de interesarme por completo. Es una cosa imperfecta.

La enseñanza
Me enseñaron mi mamá y mis primas de todos los grados. La aritmética me parecía inverosimil. Había que contar manzanas y las peras repartidas entre unos chiquillos. A mí siempre me las daban, y yo siempre las daba sin contarlas. En el Cáucaso hay toda la fruta que se quiera. A leer aprendí con placer.

El primer libro
Algo así como La avicultora Agafia. Si en aquel tiempo hubiera caído en mis manos varios libros así habría dejado de leer por completo. Por suerte, el segundo fue Don Quijote. ¡Ese sí que es un libro! Hice una coraza y una espada de madera y no dejaba a mi alrededor títere con cabeza.

El examen
Nos mudamos de Bagdadí a Kutaísi. Examen para el liceo. Lo soporté. Me preguntaron por el ancla (bordada en mi manga), lo sabía bien. Pero el sacerdote preguntó: ¿qué es oko? Yo respondí: "Tres libras" (así es en georgiano). Me explicaron los amables examinadores que oko, en antiguo eslavo eclesiástico, es "ojo". Por eso le tomé odio inmediatamente a todo lo antiguo, a todo lo eclesiástico y a todo lo eslavo. Es posible que por ahí empezaran mi futurismo, mi ateísmo y mi internacionalismo.

La guerra del Japón
En casa ha aumentado el número de periódicos y revistas. "Las noticias de Rusia", "La Palabra Rusa", "La riqueza Rusa", etcétera. Lo leo todo. Tengo los nervios de punta. Admiro las postales de cruceros. Las amplío y copio. Ha aparecido la palabra "proclama". Los georgianos colgaban proclamas. Los cosacos colgaban a los georgianos. Empecé a odiar a los cosacos.

Lo de Moscú
Andamos mal de comida. Una pensión de 10 rublos al mes. Estudiamos mis dos hermanas y yo. Mamá tuvo que realquilar habitaciones y preparar comidas. Las habitaciones eran infames. Vivían estudiantes pobres. Socialistas. Recuerdo a Vasia Kandelaki, el primer "bolchevique" que tuve frente a mí.

El trabajo
La familia no tenía dinero. Tuve que pirograbar y dibujar. Recuerdo sobre todo los huevos de Pascua. Redondos, giraban y chirriaban como puertas. Vendía los huevos a una tienda de artesanía de la calle Neglínnaya. Desde entonces detesto el estilo ruso y el artesanado.

Lectura
No reconocía en absoluto la novelería. Filosofía. Hegel. Ciencias Naturales. Pero, principalmente, el marxismo. No hay obra de arte a la que me aficionara más que el Prefacio de Marx. De las habitaciones de los estudiantes salían publicaciones clandestinas. Táctica del combate callejero, etc. Recuerdo claramente un librito azul de Lenin, Dos tácticas. Me gustó que el libro estuviera cortado hasta las letras. Para pasarlo de matute. Estética de la máxima economía.

La extravagancia de Burliuk
Por la mañana, al presentarme a alguien, Burliuk espetó con voz campanuda: "¿No lo conoce? Mi genial amigo. El célebre poeta Mayakovski". Le doy con el codo. Pero Burliuk es inflexible. Encima bramó al retirarse: "Ahora escriba. De lo contrario me pondrá en una situación muy estúpida".

La guerra
La acogí conmovido. Primero solo por el lado decorativo, ruidoso. Carteles de encargo y, por supuesto, perfectamente guerreros. Luego unos versos: "Han declarado la guerra".

Invierno
Aborrezco y odio la guerra. Ay, tapad, tapad los ojos de los periódicos y otras. Perdí todo el interés por el arte.

En quintas
Me raparon. Ahora no quería ir al frente. Simulé ser un delineante. Por la noche aprendía de un ingeniero a dibujar autos. Empeoró lo de publicar. Los soldados lo tenían prohibido. Brik era el único que me alegraba. Compraba todas mis poesías a 50 kopeks la línea. Publiqué Flauta espinazo y La nube. La nube resultó cirrosa. La censura la sopló. Seis páginas de puntos suspensivos. Desde entonces detesto los puntos. Y las comas también.

Octubre
¿Aceptarla o no? Para mí (y para otros futuristas moscovitas) no hubo tal problema. Es mi revolución. Fui al Smolni. Trabajé. En todo lo que hacía falta. Comienzan a sesionar.


Fragmentos de la autobiografía Yo Mismo de Mayakovski, escritos entre 1922 y 1926 (traducción de A. P. Sandoval).

lunes, 6 de abril de 2009

Keep Calm and Carry On

Hablando de ingleses, no se si este es el mejor poster motivacional de la historia, pero seguro que es perfecto.


La imagen fue calcada y vectorizada a mano en Inkscape. Mantuve algunas de las asimetrías. Y aquí está el pdf, por si quiere imprimirlo en gigante y tapar la fachada de algún edificio.

martes, 17 de marzo de 2009

Foto con significado oculto.



Montevideo, Octubre de 2004.

lunes, 16 de febrero de 2009

Anatomía de las inglesas feas

Dice el proverbio que "cuando una inglesa se pone á ser bonita..." En cambio, hay que ver cuando una inglesa se pone á ser féa. Yo no he conocido en ninguna parte mujeres tan bonitas ni mujeres tan féas como las que he conocido aquí. Como esta es una gente muy práctica, cuando se propone ser una cosa no para hasta conseguirla. La inglesa que sale bonita es delicada, ideal y adorable, como no lo es mujer bonita de ningún otro país, pero, la inglesa que sale féa, dá miedo. Es féa de un modo rotundo, fundamental y definitivo. Parece como si, á lo largo de su vida, hubiera ido cultivando el horror de su cara y de su cuerpo con un cuidado especialísimo, procurando no omitir ninguno de los detalles que deben constituír una fealdad perfecta. En otras partes, una mujer féa tiene los ojos bonitos, la boca agradable ó la nariz fina; si es absolutamente féa de cara, tiene un cuerpo apatecible; generalmente es simpática y, en último caso, es distinguida. Yo me hechaba a temblar en España siempre que me anunciaban la presentación de una señorita muy distinguida porque sabía de antemano que iba á ser horrible. En España, como en todas partes, las feas son distinguidas, simpáticas, inteligentes ó buenas. Aquí son malas, desgarbadas, antipáticas, estúpidas, cortas de vistas y partidarias del sufragio femenino.
"La incomprensible Albión, sus mujeres y su moral", de Julio Camba, en Mundial Magazine de Julio de 1911.

viernes, 6 de febrero de 2009

La canción del viejo fan


Canción del viejo fan del grupo "Leningrad"

Escuchame, Seriozh, ya no sos joven
Y seguro te vas a echar a perder, y por nada
Y francamente, por qué no te vas a cagar,
Dicho delicadamente!

Aquellos eran tiempos! Cómo le metías!
No dejabas pasar una!
Y con qué estilo puteabas, y te burlabas de todos!
Seguro que ya lo olvidaste.

Dejate de joder con el rap, danos canciones sobre el Sovdep!
O sobre el pan y el circo!
Lo entendes, Seriozh, te queda solo un camino -
Cuanto antes al cementerio

En cuanto te mueras, no habrá dudas!
Todos dirán: "Serioga? Genio!"
Mientras nosotros solo estábamos parados,
Serioga era el único que pedaleaba.

Y serás como Victor Tsoi,
No estarás vivo - pero serás Héroe!

Y serás como Victor Tsoi,
No estarás vivo - pero serás Héroe!

martes, 16 de diciembre de 2008

Lecturas de verano
























Novela de Emilio Salgari que recuerdo haber leidoLos héroes terminan locos o muertos
Los hijos del aireSi
Dos mil leguas por debajo de AméricaSi
Las Maravillas del 2000Si
Los náufragos del LiguriaNo
Al Polo NorteSi

viernes, 14 de noviembre de 2008

Yo antes dibujaba

Me compré una tableta gráfica. Siempre quise una, y estaba de oferta (de devolución en una fnac). Una Wacom Bamboo Fun.


miércoles, 29 de octubre de 2008

El corazón de la máquina


Un cuadro de El Cabrito que Sabía Contar Hasta Diez (Soyuzmultfilm, 1968).

Si ve la animación, verá un único cuadro con un objeto extraño, casi como un mensaje subliminal. En realidad, es un curioso error de fotografía: el objeto es un "indicador", dispositivo utilizado para fijar puntos de referencia durante el proceso de animación. Este debería ser retirado antes de sacar la foto, pero alguien se olvidó. Y para cuando la película fue revelada y la escena revisada ya era tarde. Para peor, es una escena bastante larga, con el cabrito correteando por el bosque... ¡Qué momento el director! ¡Qué vista que tengo! ¡Qué cosas que miro!




En esta versión el cuadro casi no se distingue. Sobre el final.

viernes, 22 de agosto de 2008

Campaña por bebidas alcohólicas.



Campaña del Ministerio de Producción de Alimentos y Bebidas de la Federación Rusa, URSS. Le recuerda a los consumidores de cerveza que exijan que se les sirva completamente "hasta la raya" (medio litro).

viernes, 15 de agosto de 2008

Las teorías del crimen

Por último, Lombroso halla otra prueba del origen atávico del crimen en el estudio del carácter del niño. «Los gérmenes de la locura moral y del crimen, dice, se encuentran, no por excepción, sino de una manera normal, en los primeros años del hombre, del mismo modo que en el feto se registran ciertas formas que en un adulto son monstruosidades; si bien es cierto que el niño representaría un hombre privado de sentido moral, lo que los alienistas llaman un loco moral, y nosotros un criminal-nato». Para él, los niños son coléricos, vengativos, celosos, embusteros, ladrones, egoistas, crueles, desprovistos de sentimientos afectivos, perezosos, imprevisores, vanidosos, obscenos. Sin embargo, reconoce que hay excepciones, y deja escapar este grito del corazón, sin duda comprometedor para su doctrina: «¡Tú eres de estas excepciones, ángel mío; tú, cuyos ojos tan dulces y tan brillantes, me iluminan desde el fondo de tu sepulcro; tú, que no parecías regocijarte sino de la dicha de otro!»

Recogido de La Antropología Criminal y Las Nuevas Teorías del Crimen, de Emile Laurent (1893).