Luego de 15 años, este clásico de la literatura científica vuelve a su dueño.
domingo, 11 de enero de 2015
Dos clases de tontos.
Luego de 15 años, este clásico de la literatura científica vuelve a su dueño.
viernes, 22 de agosto de 2014
Hágalo Usted Mismo #87
Está todo bien con agitar a las masas con una Ural, pero si quiere revolucionar el mundo de la música popular constrúyase su propia guitarra eléctrica y amplificador.
¡Arme un colectivo musical con el vecino de abajo! Hasta liquidar stock: descarga (tipo una semana a partir de ahora) .
miércoles, 21 de mayo de 2014
Cómo queres que te diga
Tenemos aquí un caso donde el perito le dió pruebas a la defensa. A un labriego se le acusó de homicidio. Sabía que en repetidas ocasiones habían desaparecido gallinas de su establecimiento, y él sospechó que el ladrón llegaba en automóvil hasta un punto cercano y en el vehículo se llevaba las aves. El resultado fué que el labriego hizo guardia con un arma de fuego, a fin de ahuyentar al ladrón en caso que apareciera. Tal como lo esperaba, se acercó un automóvil y se apeó un hombre del mismo. El supuesto ladrón avanzó hacia él con el brazo izquierdo levantado en actitud amenazadora; el labriego apuntó con el arma en defensa propia. Hizo un disparo y el hombre cayó mortalmente herido.
Ahora bien, la base total de la defensa fué que el labriego alzó el arma con objeto de protegerse contra el conductor del automóvil, de quien sospechaba que era el ladrón. Tal era, pues la cuestión que debía resolverse en una forma u otra. Las ropas del muerto fueron sometidas a un riguroso examen. Para poder apreciar la distancia a que se hizo fuego, su dirección, etc., se las puso en un maniquí. Una vez hecho esto, se observó una cosa notable. El orificio que presentaba el gabán estaba a cinco pulgadas más abajo del orificio de los pantalones; y la única forma en [que] esos dos agujeros -naturalmente hechos por un mismo disparo- podían ser alienados, era levantando el brazo izquierdo del maniquí. Eso probó concretamente los asegurado del labriego, que el hombre en quien creyó ver un ladrón se le aproximó en actitud amenazadora. Se tomaron fotografías del maniquí vestido y se presentaron en los Tribunales, indicando las posiciones relativas de las perforaciones del gabán y el pantalón. El labriego fué absuelto.
"La Policía al día" por Reginald Morrish (ex-jefe inspector de la Policía de Londres), Ed. Nova - Buenos Aires, colección "La Marcha del Progreso", 1945.
Una vez, mientras trabajaba en un proyecto con otra gente, hice una observación muy ingeniosa. No era particularmente significativa, pero era una proeza de pensamiento lateral y perspicacia, y además era lo único que se me ocurrió para aportar. Si de mi dependiera, el proyecto hubiera terminado ahí mismo, con un articulo que dijera "este tipo es brillante" \cite{verdadescomopuños}. A quién no le ha pasado al menos una vez. Menos mal que no me dieron bola.
jueves, 29 de agosto de 2013
e2e4
De niño iba a un club de ajedrez. En el Palacio de Pioneros. Obviamente, hubiera preferido ir al de aeromodelismo, pero esos estaban salados.
En casa tenía fama de buen jugador, fama cimentada básicamente por aquella vez que le gané a Oribe Irigoyen. Cimiento algo vergonzante para un aficionado al ajedrez, ya que consistió en un "mate infantil" ("mate del pastor" en estos lares). Eso, y que solía ganarle a mi amigo K. Por otro lado, K. solía perder contra si mismo cuando jugaba al ajedrez solitario.
En el club estaba en el pelotón. A veces ganaba, a veces perdía. No recuerdo mucho de las partidas. Una de la que recuerdo algo fue una vez que fue un maestro o gran maestro o algo a visitarnos, y jugó un simultáneo contra todo el club. Terminé en una situación entreverada e interesante, que incluía a mi personita haciendo combinaciones con ambas torres en una vertical abierta. Por supuesto el tipo se estaba divirtiendo conmigo, pero yo estaba muy orgulloso de mi partida. Lo que habla bien de él, quienquiera que haya sido.
El recuerdo más definido es de como perdía. Solía ser de golpe: de repente me daba cuenta que había perdido. La iba llevando bien, manejando el asunto, y en un momento dado lo veía: me habían madrugado y la situación no tenía salida. Y me daba cuenta de forma bastante madura: no era que me fueran dar mate ya ya ya, sino que la situación en la que me había metido no tenía chance y no lo vi venir.
Y esto lleva al segundo y principal episodio que recuerdo: en otra ocasión vino otro club de visitas. Niños como nosotros, yo no distinguía cuales eran "los míos" y cuales eran "los otros". A mi me tocó jugar contra una niña que tendría 2 o 3 años menos que yo, que a los 9 es un montón. Y me destrozó. Me desarmó de forma metódica e irresistible. Primero ganó el dominio de centro, después la iniciativa, después ganó ventaja en posición y la convirtió en ventaja en piezas. Esa partida fue como un ataque de pánico en cámara lenta. Siempre estaba una o dos movidas atrás. Estaba tan apabullado que no atiné a abandonar, y llegamos al jaque mate. Y yo ya estaba en el nivel donde no te hacen mate, sino que abandonas y reconoces la derrota. Si te hacen mate es porque te sorprendieron y es un acto humillante. Pero en este caso la forma moral de abandonar era llevar las cosas hasta el final. Cualquier otra cosa hubiera sido un acto de injusticia.
miércoles, 15 de mayo de 2013
En una fecha no lejana.
Durante varias centurias, el mundo occidental se unificó en la creencia de que la tarea más importante que podía posiblemente realizar era la reconquista del Santo Sepulcro. Sacrificó miles de vidas, para no decir nada de las grandes riquezas y una gran parte de su potencial humano en el intento de lograr algo que pocos de nosotros podemos considerar como algo más que como una obsesión irracional. No obstante, para muchos hombres inteligentes de ese tiempo, la empresa debió haber parecido tan obviamente importante como llegar a la Luna, nos parece a nosotros. ¿Pero no es la Luna, como el Santo Sepulcro, un mero símbolo? No está siquiera en manos del infiel -aunque supongo que si los rusos llegan primeros allí se considerará el asunto en esa forma-. Y me pregunto si en una fecha no lejana nuestra cruzada no parecerá tan incomprensible como la de nuestros antepasados.
Joseph Wood Krutch, citado por Mariano Baptista Gumucio en "Los días que vendrán: América Latina, año 2,000" (Monte Avila Editores, Caracas, 1969).
sábado, 14 de abril de 2012
La máquina de los deseos
Hace varios años tuvimos el honor de participar en la creación del filme Stalker ("El Guía"). En un principio como base para esta película nos sirvió el cuarto capítulo de nuestra novela Picnic extraterrestre. Pero en el proceso de trabajo (cerca de tres años) llegamos a una idea de que la película no tiene nada de común con la novela. Y en la variante definitiva de nuestro guión sólo quedaron de la novela los términos "Stalker", y "Zona" y el lugar místico donde se cumplen los deseos. El filme se proyectó en nuestro país y en el extranjero.
Ofrecemos al lector una de las primeras variantes del guión en el que apenas apunta el futuro Stalker. Nos han propuesto amablemente publicarlo suponiendo, por lo visto, que una película rodada según este guión también tendría derecho a la existencia.Arkadi Strugatski.
Revista "Literatura Soviética", edición en español (ISSN-0202-1897), Nº2-1984, número especial de Ciencia Ficción.
jueves, 8 de marzo de 2012
viernes, 28 de octubre de 2011
De cómo nuestra sociedad ha suprimido los niños.
"Lo que no puede decirse", Pbro D. Ramón Berdejo, Librería de la Vda. de Ch. Bouret, 1905.
Lo diré aun cuando parezca una paradoja.
Nuestra sociedad ha suprimido los niños.
Ya no hay niños. Lo que hay son viejos con pocos años.
El amargo escepticismo ; la desconfianza en todo y de todos ; la frialdad para los sentimientos más nobles son cualidades de nuestros jóvenes.
La prensa de todos los países se queja en estos días de los vicios que observan en los niños.
El alcoholismo hace más victimas entre los que aun son verdaderos niños que en los adultos.
Van siendo muy frecuentes los crímenes cometidos por muchachos de diez ó doce años.
Ahora bien ¿ quién tiene la culpa y el remedio de un mal tan grave ?
Otros capítulos: "De cómo a los niños hay que llevarlos á la escuela y al templo, porque si no se los lleva más que a la escuela resultan unas fieras", "Divertido sainete que resulta el feminismo moderno", "Los frailes son los únicos que saben resolver la llamada cuestión social", "Que los anticlericales resultan unos palominos atontados", "Que los ideales del librepensamiento se pueden comparar con el cólera morbo", "Una de las grandes calamidades de nuestro siglo son los libros", &c.
viernes, 14 de octubre de 2011
Cartas del lector.
Es bien sabido que la enseñanza de la matemática y la lógica no ha vuelto a superar el nivel alcanzado bajo la mirada de Aristóteles. Antes bien, ha seguido un camino descendente hasta nuestros días. Generación tras generación han sido expuestas a una versión cada vez más bastarda de la Ciencia de Ciencias.
Las causas son conocidas, aunque silenciadas. En nuestros establecimientos educativos se dedica más tiempo a la lectura de folletines, declarados como literatura, qué a la enseñanza de temas que exigen propiamente estudio y esfuerzo mental, no sea que nuestros niños se cansen, se aburran, o -quelle horreur!- aprendan. Adornamos las mentes de nuestros hijos con confetti humanístico, antes que construir cimientos de rigor filosófico.
Basta con ver el ejemplo siguiente, que muestra la ponzoña de que están llenas nuestras aulas. Vivimos días donde se les enseña a los niños que una demostración constructiva sirve para algo más que para demostrar existencia, y que ad dictum simpliciter es una forma válida de construir una inducción. He ahí resumido el lastimoso estado de la civilización moderna.
285. Teorema. Cualquier múltiplo de un número admite los divisores de dicho número.
Sea 30 múltiplo de 6 ; digo que 2 y 3, factores de 6, dividen a 30. En efecto :
30 = 6 x 5 = 6 + 6 + 6 + 6 + 6Pero, por hipótesis, 2 y 3 dividen a 6, luego dividirán a 30, su suma.
L. Q. Q. D.
Elementos de Aritmética con Algunas Nociones de Álgebra. G-M. Bruño, París, Procuradoría General. 20a Edición, 1925(?)
martes, 20 de septiembre de 2011
La sífilis y el limón
El caso que ahora relataremos es una muestra elocuente de la eficacia del limón en la curación de la sífilis.
Un joven empleado de "El Siglo", estando a punto de casarse, contrajo el "Mal de Venus", lo que llegó a conocimiento de su novia. Le causó grandísimo disgusto. Al pensar que el día de mañana pudiera traer él al mundo un hijo sifilítico, le remordió tanto la conciencia, que puso en su mente -como en el caso anterior- la idea del suicidio. Un hermano suyo le aconsejó nos visitara, y al cabo de cuarenta y cinco días de estar sometido a un tratamiento radical a base de zumo de limón, con sesenta naranjas diarias como único alimento, estaba fuera ya de peligro. Como puede verse, en este caso se suprimió en absoluto las grasas, los azúcares y toda clase de harinas, porque éstos alimentan a los microbios.
"Mis Observaciones Clínicas sobre el Limón, el Ajo y la Cebolla. El Limón cura mas de 170 enfermedades." Profesor N. Capo. Editorial Kier, Buenos Aires, 1958.
Los Naturistas puntuan altísimo en el ranking de "Entusiasmo Inquietante".
jueves, 25 de agosto de 2011
La esfinge de la calavera.
Continuando nuestra semana de apreciación a Edgar Allan Poe. Una vez me compré una "Guía de Campo de las Mariposas Nocturnas de Europa y Norte de África" (P.-C. Rougeot / P. Viette, Ediciones Omega, Barcelona, 1980) tan solo porque al ojearla me crucé con una polilla en particular.
sábado, 11 de junio de 2011
Es Así vs Eso Es.
Quiero escribir un libro... la historia de un hombre que llegue a servir de metáfora para la experiencia toda del hombre sobre la Tierra. Expondrá su búsqueda a través de una sucesión de esquemas de cosas, mostrará el derrumbamiento, vez tras vez, de cada una de las pautas que descubre, expondrá su constante ida en busca de otra, siempre con la esperanza de que el esquema de cosas que descubre y que por el momento es válido no sea de ninguna manera un esquema de cosas, sino realidad, forma de ser las cosas y, por consiguiente, un absoluto que resista eternamente, dentro de cual pueda él servir, al cual pueda contribuir y a través del cual dé sentido a su vida mortal y alcance así la vida eterna...
El esquema de las cosas es un sistema de orden. Comienza por ser nuestra visión del mundo, para terminar finalmente convirtiéndose en nuestro mundo. Vivimos en el espacio definido por sus coordenadas. Es verdadero por ser evidente por si mismo; es aceptado de forma tan natural y automática que no se tiene conciencia de haber efectuado el acto de aceptación. Lo recibimos con la leche de la propia madre, es coreado en la escuela, proclamado desde la Casa Blanca, insinuado por la televisión, convalidado por Harvard. Lo mismo que el aire que respiramos, el esquema de las cosas desaparece, pasando de ser simplemente realidad convirtiéndose en la forma de ser las cosas. Es la mentira necesaria para la vida. El mundo, tal como existe más allá de tal esquema, se convierte en algo difuso, irrelevante, y en gran medida imperceptible, acabando por no existir tan siquiera...
jueves, 9 de diciembre de 2010
Héroe
La educación de un héroe va más allá de la esgrima, táctica y el boxeo.
Eumolpo le enseñó a Heracles a cantar y a tocar la lira, mientras que Lino, hijo del dios-río Ismeno, le introdujo al estudio de la literatura. En cierta ocasión, mientras Eumolpo estaba ausente, Lino le dio también las clases de lira; pero Heracles, negándose a cambiar los principios que le había enseñado Eumolpo, y recibiendo una paliza por su terquedad, mató a Lino golpeándolo con la lira.
"Los mitos griegos" de Robert Graves.
sábado, 23 de octubre de 2010
Esto promete.
"El Criterio", por Don Jaime Balmes, Presbítero. Librería de la Vda de Ch. Bouret, París, 1903. Internet dice que el libro fue escrito en 1843, y que Jaume Llucià Balmes i Urpià es considerado "el filósofo más importante de la España del siglo XIX".
domingo, 20 de junio de 2010
Uno de monjas.
Este libro, a pesar de su título, no es anticlerical ni pornográfico, si se ha de juzgar por su intención.
Está escrito con la libertad admirable y altamente estética que caracteriza los siglos XVI, XVII y XVIII de las literaturas latinas; pero sobre las obras de Villon, Rabelais y Buenaventura des Periers significa el progreso de haber abolido el uso de los vocablos villanos, escatológicos y pornográficos.
Aunque su contenido se reduce a seis diálogos entre monjas claustradas, no se propone el autor reflejar en ellos las malas costumbres de la época, como evidentemente se propuso su contemporáneo el anónimo autor de El Adamita o el Jesuíta insensible. Por el contrario, nunca le falta una razón para justificar los desvaríos que describe.
Su intención se manifiesta ya claramente al final de la Conversación primera; Es la de intensificar en Francia la propaganda del Protestantismo, al principio de una manera velada y en forma clara y franca, con anatemas y gritos de guerra al final de la Conversación sexta.
Como verá quien leyere, no son muy nobles las armas empleadas por los Evangélicos para combatir a los católico-romanos. Aquéllos comprendieron que el obstáculo para el triunfo universal de la Reforma estaba en los conventos, y ello les determina a bombardearlos con la sátira y con la imputación de corrupciones y de vicios.
Esta lucha es para los neutrales un interesante espectáculo; para los católico-romanos, una invitación a reflexionar sobre sus fanáticos extravíos, y para los protestantes de hoy, caballerosos y sensatos, un motivo de arrepentimiento.
Aparte la imponderable belleza literaria de la obra, existe una razón que justifica la determinación de traducirla y publicarla. Vivimos una época en la que todo se trata de investigar ávida y minuciosamente. A diario se ofrece documentos en los que se comenta las causas y los efectos de las guerras civiles y políticas. ¿A qué silenciar los prolegómenos de las guerras religiosas?
Nota preliminar de E. Barriobero y Herrán para Venus en el Claustro, Curiosas y Alegres Conversaciones Conventuales, Publicadas en Principios del Siglo XVIII, Por El Abate Du Prat (segunda edición de Mundo Latino, Madrid, 1931). Traducción castellana de Vénus dans le cloître, escrita bajo el seudónimo de Abbé Du Prat en fecha incierta: antes de 1719, cuando fue editada, y después de 1705, fecha de la bula Vinneam Domini mencionada en el último diálogo (que a falta de dudas algunos aducen fue agregado a posteriori).

(Ah, de paso, "Corderita" es Agnès en el original. Otra muestra de los traductores españoles, feroces e implacables)
sábado, 5 de junio de 2010
1865, Odisea del Espacio
Camilo Flammarion (1842-1925), además de tener el mejor nombre posible para un astrónomo francés del siglo XIX, era un tipo de gran sentido común. Pero era medio plomo. Pero era gracioso.
Ya que tocamos el punto de la visibilidad de la Tierra á bordo de un planeta lejano, debemos hacer notar un error muy natural en que ha caido gran número de escritores. Cuando un pensador, un poeta, un filósofo, se eleva mentalmente á la contemplacion del cielo estrellado, cuando se imagina dejar á nuestro hemisferio dormido, y subir, durante la noche oscura y silenciosa hasta los Mundos que centellean en la inmensidad, la impresion que le domina sin notarlo, es la de la noche y del silencio. Desde entonces, si, llegado al término de su viaje etéreo, vuelve atrás y procura en su pensamiento describir el aspecto que deberá presentarle la Tierra de donde se ha alejado, la impresión primera subsistirá, y nuestro viajero nos describirá un Mundo oscuro perdido en la oscuridad inferior. Este calor local no falta nunca. Léase el Viaje extático de P. Kircher, véase a los que le han precedido como á los que le han seguido, y generalmente se hallará el testimonio en que el viajero ficticio en cuestión habrá faltado á la primera de las precauciones oratorias, á la verosimilitud, quitando de esta manera la ilusión desde la primera página.
Sin embargo, se puede ver por la simple inspeccion que cuanto mas se aleja uno de la Tierra, mas parece ésta acercarse al Sol, hasta que por último se pierde en su luz, y que, en ningun caso, -á menos de no dirigirse hácia el Sol lo cual seria muy dificil por la noche,- la Tierra no puede hundirse en la oscuridad del espacio. Así es que desde Saturno, la Tierra no parece mas que una pequeña é insignificante mancha del Sol
Los Mundos Imaginarios y los Mundos Reales (1865), edición española de Imprenta y Librería de Gaspar, Editores (Madrid, 1877). De paso, ¿qué onda con los tildes?
lunes, 15 de febrero de 2010
Picture in Picture
Gebstadter, Egbert B. Cobre, Plata, Oro: una Indestructible y Metálica Aleación. Islas Antípodas: Metaseries Editores, 1987. Una formidable mescolanza, pomposa y confusa: notablemente similar, no obsante, a este mismo libro. Las shandianas digresiones del Profesor Gebstadter incluyen algunos ejemplos magníficos de autoreferencia indirecta. Es de interés particular, en su bibliografía prolijamente anotada, la mención de un isomórfico, pero imaginario, libro.
Entrada en la bibliografía de Gödel, Escher, Bach: Un Eterno y Grácil Bucle de Douglas R. Hofstadter (edición española de Tusquets Editores). Y no se llega a Doctor en Física sin desarrollar las ideas hasta el final.
Y ya que estamos, volvamos al efecto hipnótico del anidamiento recursivo de imágenes, como el ya mencionado acá, o esta implementación escandinava. Cualquiera de estos ejemplos sería una gran ilustración para el diálogo Pequeño Laberinto Armónico. Pero para aludir al tema zen del libro, propongo este:
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Cuando sea grande.
No se trata de una limitación de los propios escritores. Lo que digo sobre la ciencia ficción también se aplica a la televisión, las revistas femeninas, las revistas de buceo, todo. La dificultad que tenemos en los Estados Unidos es que la mayoría de los escritores -no todos, sino la mayor parte de los escritores- no han madurado. No somos adultos, y ésa es la dificultad que tenemos. Ya que hablamos de la ciencia ficción, me limitaré a ella, pero en mi mente en realidad no limito esto a ningún medio ni forma especial.Lo que pasa es que este es un país adolescente; nuestra cultura es una cultura adolescente. Por ejemplo: en TV guía un par de guionistas de de televisión se quejaban como locos de que la TV no les permitía "escribir en serio", lo cual es ridículo. Conozco a esa gente. Sé lo que están haciendo ahora -están haciendo lo mismo que hacíamos nosotros hace treinta años- pero el escritor norteamericano promedio se pone tan serio en lo que se refiere a escritura. Para el norteamericano promedio, que es bastante adolescente, algo que es serio debe ser profundo, significativo, pesado, denso, y eso es resultado de la falta de madurez. Un niño sofisticado es algo que no existe, y sin embargo al parecer somos niños sofisticados. Ken Tynan lo expresó mejor cuando dijo que los norteamericanos son ignorantes sofisticados. Es lo que somos, como escritores y como lectores.Somos sofisticados gracias a los medios. Estamos muy al tanto de todo lo que pasa. ¿Por qué somos ignorantes? Porque no creo que muchos de nosotros recibamos una educación decente, y pienso que si la recibimos no se queda adherida a nosotros. En segundo lugar, no creo que el norteamericano promedio haya tenido mucha experiencia en la vida, genuina experiencia. Hemos estado muy protegidos. Recién en la generación anterior -¡Gracias a Dios!- los jóvenes han señalado con el dedo a los adultos y les han dicho: "No sabes de qué se trata". Durante mucho tiempo he creído -y es algo muy cínico- que este país no va a madurar hasta que perdamos una guerra, hasta que nos derroten y nos ocupen. Entonces maduraremos, pero no antes.
domingo, 18 de octubre de 2009
Las Aventuras Prodigiosas
En toda la ciudad no se hablaba de otra cosa. ¿Partirá? ¿No partirá? Parece que sí, parece que no. Fué un verdadero acontecimiento. En resumidas cuentas, no partió; pero, de todos modos, el haber estado en candidatura para hacer tal viaje engrandeció su figura. Para Tarascón, lo mismo daba haber ido a Shang-Hai que haber pensado en ir. Á fuerza de hablar de tal viaje, se concluyó por creer que Tartarin estaba ya de vuelta, y por la noche, en el Casino, le preguntaban noticias sobre la vida de Shang-Hai, sobre las costumbres, el clima, el opio y el comercio en grande escala.
Tartarin, muy bien enterado, daba gustoso todas las noticias que le pedían, y al cabo y á la larga concluyó por no estar seguro de si había ido ó no á Shang-Hai; pues á la centésima vez de contar las cosas extraordinarias que sucedían en aquellos lugares de la Tierra, ya decía con la mayor naturalidad:-Entonces yo ordené que se armaran todos mis dependientes, icé la bandera, y desde las ventanas ¡pím! ¡pám! sobre los tártaros.Al escuchar estas palabras, todo el Círculo se estremecía.
Alfonso Daudet, Aventuras Prodigiosas de Tartarin de Tarascón (1872)
sábado, 26 de septiembre de 2009
Estos romanos...
Hay que ver el lugar que la religión ocupa en la vida de un romano. Su casa es para él lo que un templo para nosotros: en ella encuentra su culto y sus dioses. Su hogar es un dios; dioses son los muros, las puertas, el umbral; los límites que rodean sus campos también sos dioses. La tumba es un altar; sus antepasados, seres divinos.
Cada una de sus cuotidianas acciones es un rito; el día entero pertenece a su religión. Mañana y tarde invoca a su hogar, a sus Penates, a sus antepasados; al salir de casa o al volver, les dirige una oración. Cada comida es un acto religioso que comparte con sus divinidades domésticas. El nacimiento, la iniciación, la imposición de la toga, el casamiento y los aniversarios de todos estos acontecimientos, son los actos solemnes de su culto.Sale de casa y apenas puede dar un paso sin encontrar un objeto sagrado: una capilla, un lugar herido antaño por un rayo, una tumba; tan pronto ha de concentrarse para pronunciar una oración, como ha de volver los ojos y cubrirse el rostro para evitar el espectáculo de un objeto funesto.Todos los días sacrifica en su casa, cada mes en su curia, varias veces al año en su gens o en su tribu. Sobre todos esos dioses, aun están los de la ciudad, a los que debe culto. En Roma hay más dioses que ciudadanos.



